Para rezar el rosario solo necesitas unas cuentas, o tus dedos, y entre quince y veinticinco minutos. Empiezas en el crucifijo con la señal de la cruz y el Credo. Sigues con un Padre Nuestro, tres Ave Marías y un Gloria. Luego rezas cinco decenas: en cada una anuncias un misterio y rezas un Padre Nuestro, diez Ave Marías y un Gloria. Terminas con la Salve. Aquí tienes cada paso, las oraciones completas y qué misterios tocan cada día.
Qué necesitas para rezar el rosario
No necesitas nada especial: el rosario se puede rezar contando con los dedos de la mano. Pero al empezar, unas cuentas ayudan mucho, porque llevan la cuenta por ti y te dejan pensar en el misterio que estás rezando.
Un rosario de cinco decenas. Es el más común, el que vas a ver en casi todas las parroquias.
Ver el rosario de madera- La lista de los misterios del día. La tienes más abajo y en pocos días te la vas a saber de memoria.
- Un lugar tranquilo. No tiene que ser una capilla. La mesa de la cocina temprano en la mañana funciona igual de bien.
- Una biblia a la mano, si quieres. Leer la escena de cada misterio antes de su decena te ayuda a rezarla con más calma. Nuestras biblias católicas en español traen notas que te ayudan a ubicar cada escena.
Cómo rezar el rosario paso a paso
Este es el orden completo. Si es tu primera vez, ten esta página abierta en el celular y ve sin prisa.
- Toma el crucifijo y haz la señal de la cruz: “Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén”.
- Reza el Credo con el crucifijo todavía en la mano. Empieza así: “Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra”.
- En la primera cuenta grande, reza un Padre Nuestro.
- En las tres cuentas pequeñas que siguen, reza tres Ave Marías. Se acostumbra pedir en ellas que crezcan tu fe, tu esperanza y tu caridad.
- Reza un Gloria en el espacio que sigue, antes de la siguiente cuenta grande.
- Anuncia el primer misterio del día, por ejemplo: “Primer misterio gozoso: la encarnación del Hijo de Dios”. Quédate un momento imaginando la escena.
- Reza un Padre Nuestro en la cuenta grande (en la primera decena es la que está justo antes de la medalla) y diez Ave Marías en las diez cuentas pequeñas, mientras piensas en ese misterio.
- Cierra la decena con un Gloria. Muchas familias añaden aquí la oración de Fátima, la que empieza: “Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados”.
- Repite los pasos seis, siete y ocho con el segundo, el tercer, el cuarto y el quinto misterio.
- Termina con la Salve y vuelve a hacer la señal de la cruz. Si rezas en grupo, es común añadir las letanías a la Virgen (empiezan: “Señor, ten piedad”) y rezar un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria por las intenciones del Papa.
El orden se repite tanto que en una semana ya no vas a necesitar leer nada: las manos van solas y tú puedes pensar tranquilo en cada misterio.
Los misterios del rosario y qué día se reza cada uno
Cada decena recuerda un momento de la vida de Jesús y de la Virgen María. Son veinte misterios en cuatro grupos de cinco, y a cada día de la semana le toca un grupo. Los gozosos, los dolorosos y los gloriosos se rezan desde hace siglos. Los luminosos son mucho más nuevos: los propuso san Juan Pablo II el 16 de octubre de 2002, y él mismo sugirió el reparto por días que hoy sigue la mayoría de la gente.
- Lunes y sábado, misterios gozosos. La encarnación del Hijo de Dios, la visitación a santa Isabel, el nacimiento de Jesús, la presentación en el templo y el hallazgo del niño Jesús en el templo.
- Martes y viernes, misterios dolorosos. La oración en el huerto, la flagelación, la coronación de espinas, el camino al Calvario cargando la cruz, y la crucifixión y muerte del Señor.
- Miércoles y domingo, misterios gloriosos. La resurrección, la ascensión, la venida del Espíritu Santo, la asunción de la Virgen y su coronación como reina del cielo.
- Jueves, misterios luminosos. El bautismo en el Jordán, las bodas de Caná, el anuncio del Reino de Dios, la transfiguración y la institución de la Eucaristía.
Por ejemplo, si hoy es martes, te tocan los dolorosos. Y si un día quieres rezar otro grupo, no pasa nada: el reparto por días es una costumbre que ayuda mucho, no una obligación.
Las oraciones del rosario completas
Estas son las oraciones que vas a repetir durante el rosario. Léelas despacio una vez, aunque ya te las sepas.
Señal de la cruz. Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Credo. Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Padre Nuestro. Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María. Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Fátima. Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas y socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Salve. Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María. Amén.
Cuántas cuentas tiene un rosario y qué significa cada parte
Un rosario de cinco decenas tiene 59 cuentas: 53 para las Ave Marías y 6 para los Padres Nuestros. Además tiene el crucifijo, donde empieza y termina todo, y la medalla o centro que une el cordón con las decenas.
- El crucifijo. Ahí haces la señal de la cruz y rezas el Credo.
- Las primeras cuentas. Una para el Padre Nuestro y tres para las Ave Marías, antes de empezar los misterios.
- La medalla o centro. Marca dónde empieza y dónde acaba la vuelta. Casi siempre lleva una imagen de la Virgen.
- Las cinco decenas. Cada una con una cuenta grande para el Padre Nuestro y diez cuentas pequeñas para las Ave Marías.
Errores comunes al empezar
No te preocupes: estos errores nos pasan a casi todos al principio, ninguno es grave y todos se quitan con la práctica.
- Ir con prisa. Con calma se reza mejor. Si diez Ave Marías te salen en un minuto, ve más despacio y piensa en el misterio.
- Distraerte y sentirte culpable. La mente se va, es normal. Vuelve al misterio y sigue. Distraerte no echa a perder tu rosario.
- Creer que hay que hacerlo todo. Las letanías, la oración de Fátima y las intenciones del final son costumbres muy bonitas, pero el rosario está completo sin ellas.
- Dejarlo porque no te alcanza el tiempo para el rosario entero. Una decena al día es un muy buen comienzo, y es fácil de mantener.
- Perder la cuenta. Para eso son las cuentas: deja que tus dedos cuenten por ti.
Cómo elegir y cuidar tu rosario
Un rosario se usa todos los días durante años, así que es más importante que esté bien hecho que muy adornado. Fíjate en cómo están unidas las cuentas: los eslabones dobles y bien cerrados, o el cordón trenzado con nudos firmes, son los que aguantan el uso de todos los días. En una buena pieza el trabajo se nota en los detalles, como el peso parejo y el acabado del crucifijo. En México hay una larga tradición de rosarios de chaquira, de hilo encerado y de semilla. Nuestros rosarios mexicanos también están hechos en México.
Para cuidarlo bastan tres cosas: guárdalo en una bolsita de tela y no suelto junto con las llaves, límpialo con un paño seco, y si se abre un eslabón, repáralo en vez de tirarlo. Muchas familias mexicanas conservan el rosario de la abuela y lo siguen rezando. Si tienes un altar en casa, el rosario se ve muy bien ahí junto a las velas; en nuestra guía sobre cómo preparar un altar para la Virgen de Guadalupe te explicamos cómo acomodarlo.
Si estás empezando y quieres unas cuentas que de verdad te acompañen, en nuestra colección de rosarios encontrarás piezas hechas en México, pensadas para usarse todos los días y no para la vitrina. Y si ya tienes uno, quédate con ese: el mejor rosario es el que se reza.
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Preguntas frecuentes sobre cómo rezar el rosario
¿Cuáles son los misterios del rosario y qué día se reza cada uno?
Son veinte misterios repartidos en cuatro grupos. Los gozosos se rezan lunes y sábado; los dolorosos, martes y viernes; los gloriosos, miércoles y domingo; y los luminosos, el jueves. Cada grupo tiene cinco escenas de la vida de Jesús y de la Virgen, una por decena. Este reparto es la costumbre que sigue hoy la mayoría de las parroquias.
¿Cuánto tiempo toma rezar un rosario completo?
Un rosario de cinco decenas toma entre quince y veinticinco minutos, según tu ritmo y si añades las letanías al final. En grupo suele acercarse a la media hora, porque se reza más despacio. Si tienes poco tiempo, reza una sola decena con calma: vale más una decena bien rezada que cinco a toda prisa.
¿Se puede rezar el rosario a solas o debe ser en grupo?
Las dos formas están bien y ninguna vale más que la otra. A solas vas a tu ritmo y puedes hacer pausas más largas entre un misterio y otro. En familia o en grupo es más fácil ser constante, porque los demás te esperan. Mucha gente combina las dos: entre semana lo reza a solas y los domingos en familia o en la parroquia.
¿Qué diferencia hay entre el rosario y la coronilla de la Divina Misericordia?
Se rezan con las mismas cuentas, pero son oraciones distintas. En el rosario recuerdas la vida de Jesús y de la Virgen con Padres Nuestros, Ave Marías y Glorias. La coronilla de la Divina Misericordia se centra en la pasión de Jesús y en su misericordia, tiene sus propias oraciones y es bastante más corta.
¿Para qué sirven el crucifijo y la medalla del rosario al rezar?
El crucifijo es donde empiezas: ahí haces la señal de la cruz y rezas el Credo, y ahí regresas al terminar. La medalla del centro une el cordón con las cinco decenas y te marca dónde empieza y dónde acaba la vuelta. Los dos le sirven de guía a tu mano y, además, te recuerdan lo que estás rezando.
Fuentes
Un rosario de cinco decenas. Es el más común, el que vas a ver en casi todas las parroquias.
