La novena a la Virgen de Guadalupe es una oración de nueve días para preparar su fiesta del 12 de diciembre. Para terminarla la víspera, rézala del 3 al 11 de diciembre. Si ya pasó el 3, puedes empezarla hoy, aunque ya no termine antes de la fiesta. Cada día puedes leer un pasaje corto del Evangelio, pedir por tu intención y rezar a la Virgen.
Para empezar solo necesitas una Biblia y esta guía; si quieres, una imagen de la Virgen y una veladora. Cada familia la reza a su manera: si tu parroquia te da un texto o un horario, síguelo.
Cuándo empieza la novena a la Virgen de Guadalupe
Para terminar la novena justo antes de la fiesta del 12 de diciembre, lo más sencillo es rezarla del 3 al 11 de diciembre. Son nueve días completos, y al día siguiente llega la celebración.
| Día | Fecha | Intención del día |
|---|---|---|
| 1 | 3 de diciembre | Escuchar la llamada de Dios. |
| 2 | 4 de diciembre | Confiar en Dios ante la dificultad. |
| 3 | 5 de diciembre | Reconocer la dignidad de cada persona. |
| 4 | 6 de diciembre | Poner a Jesucristo en el centro. |
| 5 | 7 de diciembre | Orar por las familias. |
| 6 | 8 de diciembre | Acompañar a quien sufre. |
| 7 | 9 de diciembre | Buscar reconciliación y paz. |
| 8 | 10 de diciembre | Agradecer la presencia de María. |
| 9 | 11 de diciembre | Prepararse para celebrar y servir. |
También la puedes rezar en cualquier otra época del año. Si tienes una necesidad en marzo, en junio o en cualquier otro mes, empieza ese mismo día y reza nueve días seguidos. Las fechas del 3 al 11 de diciembre son para llegar a la fiesta con la novena terminada.

Qué se reza cada día
Puedes seguir el mismo orden los nueve días. Así todos saben qué sigue y no tienes que preparar algo distinto cada día. Si rezan con niños o con personas mayores, de 10 a 20 minutos al día es suficiente.
- Haz la señal de la cruz: “En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.”
- Lee un pasaje corto del Evangelio. Más abajo te dejamos uno para cada día.
- Quédate un momento en silencio.
- Di la intención del día: por quién o por qué estás rezando.
- Reza la oración de la novena: la de tu parroquia, la de un texto tradicional o la oración corta que te dejamos más abajo.
- Reza un avemaría (“Dios te salve, María, llena eres de gracia”), una decena del rosario o el rosario completo, según el tiempo que tengan.
- Escoge una buena obra para hacer ese día por alguien.
- Termina con la señal de la cruz.
Si prefieres un texto tradicional con las oraciones de los nueve días, al final de esta guía, en Fuentes, tienes el enlace a la novena completa de ACI Prensa. También puedes usar el que te den en tu parroquia. Si rezan en grupo, escojan una sola versión para que todos vayan al mismo paso.
Qué leer y qué pedir en cada uno de los nueve días
Día 1: escucha la llamada de Dios
Lee Lucas 1, 26 al 38, cuando el ángel le anuncia a María que será la madre de Jesús. Pide a Dios que te ayude a escucharlo con atención y a decirle que sí, como María. Preséntale las decisiones que tienes que tomar. Tu compromiso: apartar un rato cada día para leer el Evangelio con calma, sin distracciones.
Día 2: confía en medio de la dificultad
Lee Lucas 1, 39 al 45, cuando María va a visitar a su prima Isabel. Pide confianza para seguir adelante aunque no tengas todo bajo control. Reza por quien está pasando por una enfermedad, por falta de trabajo, por la migración o por la incertidumbre. Luego haz una llamada o una visita para acompañar a esa persona.
Día 3: reconoce la dignidad de cada persona
Lee Mateo 25, 31 al 40, donde Jesús dice que lo que hacemos por quien lo necesita, lo hacemos por él. Pide aprender a ver a Cristo en quien necesita ayuda. Reza también por las personas a las que casi nadie voltea a ver en tu comunidad. Comparte comida, tiempo o apoyo con alguien en concreto.
Día 4: pon a Jesucristo en el centro
Lee Juan 2, 1 al 11, las bodas de Caná, donde María dice: “Hagan lo que él les diga”. Pide que tu cariño por la Virgen de Guadalupe te ayude a escuchar a Jesús y a hacer lo que él dice. Tu compromiso: hoy haz con calma algo que Jesús te pide en el Evangelio, como perdonar o ayudar a alguien.

Día 5: ora por tu familia
Lee Lucas 2, 41 al 52, cuando María y José encuentran al Niño Jesús en el templo. Nombra a cada persona de tu familia, también a esa con la que hoy hay distancia. Pide paciencia para escuchar y humildad para reparar una ofensa. Tu compromiso puede ser una comida juntos sin teléfonos o esa plática que tienen pendiente.
Día 6: acompaña a quien sufre
Lee Juan 19, 25 al 27, cuando María está al pie de la cruz y Jesús le dice al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”. Reza por los enfermos, por quienes cuidan a un familiar y por quienes están de luto. Pide para ellos fortaleza, consuelo y la ayuda que necesitan. Si puedes, llévales algo de comer o dales un rato de descanso.
Día 7: busca reconciliación y paz
Lee Mateo 5, 1 al 12, las bienaventuranzas. Pon en manos de Dios los problemas de tu casa, de tu comunidad o de tu trabajo. Pide prudencia para decir la verdad sin lastimar y valor para pedir perdón. Da el primer paso que esté en tus manos, aunque la reconciliación completa tome tiempo.
Día 8: agradece la presencia de María
Lee Lucas 1, 46 al 55, el canto de María que empieza: “Proclama mi alma la grandeza del Señor”. Da gracias por todo lo bueno que has recibido y reconoce que todo viene de Dios. María responde alabando a Dios y sirviendo. Escribe tres motivos para dar gracias y comparte uno con tu familia durante la oración.
Día 9: prepárate para celebrar y servir
Vuelve a leer Lucas 1, 26 al 38. Entrega tus peticiones a Dios y renueva tu decisión de seguir a Jesús. Si vas a ir a Misa o a la celebración de tu parroquia el 12 de diciembre, confirma el horario con ellos. Cierra la novena con una obra de misericordia, una visita o una ayuda concreta.
Al terminar el noveno día, prepárate para la fiesta con el corazón agradecido. Si puedes, participa en la vida de tu parroquia y sigue pendiente de alguien que necesite tu ayuda. De eso se trata la novena: recibir a Jesús como lo recibió María.
Una oración breve para repetir cada día
Puedes rezar esta oración en cada uno de los nueve días, por tu cuenta o en familia:
Santa María de Guadalupe, Madre de Jesús y madre nuestra, acompáñanos durante estos nueve días. Presenta al Señor nuestras necesidades, enséñanos a escuchar su palabra y ayúdanos a servir con amor. Que nuestra oración nos acerque a Cristo y nos haga atentos a quienes necesitan consuelo. Amén.
Es una oración sencilla para rezar en casa. Si rezas la novena con tu parroquia, usa el texto que te den ahí.
Cómo rezar la novena en familia o en grupo
Escojan una hora que todos puedan respetar los nueve días. Si hay niños, denle a cada quien una tarea sencilla: uno lee el Evangelio, otro dice la intención y otro guía el avemaría. Cambien los papeles cada día para que todos participen.
Si alguien no puede llegar, o parte de la familia vive en otra ciudad o en otro país, pónganse de acuerdo en la misma intención y que cada quien rece desde donde esté. Una llamada corta al final ayuda a sentirse unidos. Si quieren, pueden hacer una videollamada para rezar juntos, aunque sea solo el avemaría.
Para tu espacio de oración basta una Biblia y, si quieres, una imagen de la Virgen. Para arreglarlo con más detalle, sigue nuestra guía para preparar un altar guadalupano. La imagen, las flores, el rosario y la veladora te ayudan a concentrarte y hacen de ese rincón un lugar especial para rezar.

Si vas a encender una veladora, ponla sobre una base firme, lejos de telas, de los niños y de las mascotas, y nunca la dejes prendida sin que alguien la vigile. Si te falta algo para tu altar, en Nuestra Fe tenemos una veladora de la Virgen de Guadalupe, una imagen para el altar y un rosario de madera con opción guadalupana.
Qué hacer si olvidas un día
Si se te pasa un día, no tienes que empezar de nuevo. Retoma cuando puedas y reza el día que te faltó. Lo que cuenta es tu oración, no un calendario perfecto.
Si rezas con tu parroquia o con un grupo, pregunta cómo prefieren reponer el día. Puedes rezar el día pendiente por tu cuenta y volver con el grupo en la siguiente reunión. No hace falta amontonar oraciones con prisa solo para completar la cuenta.
Si hiciste una promesa personal y te preocupa no cumplirla bien, platícalo con un sacerdote o con alguien de la pastoral de tu parroquia. La idea es que te ayuden a cumplir un compromiso razonable y a quedarte en paz, sin miedo.
Diferencia entre la novena y otras oraciones guadalupanas
La novena reparte la oración en nueve días. Una oración a la Virgen de Guadalupe se puede rezar una sola vez o como parte de cada día de la novena. El rosario recorre los misterios de la vida de Jesús, y lo puedes rezar completo o por decenas. Si buscas oraciones para la mañana, para la noche o para pedir algo en especial, mira nuestra guía de cómo rezar a la Virgen de Guadalupe en casa.
Si quieres entender mejor cómo funcionan las novenas, lee también la guía sobre qué es una novena y cómo se reza. Y si van a agregar el rosario, la guía para rezar el rosario paso a paso te explica el orden de las oraciones y los misterios de cada día.
Para rezar la novena a la Virgen de Guadalupe en casa
La imagen, la veladora y el estandarte para el altar, una Biblia para las lecturas de cada día y un rosario para la decena.
Llega en 2 a 4 días. Envío gratis en compras de más de $35.
Preguntas frecuentes
¿La novena debe comenzar siempre el 3 de diciembre?
No. Empieza el 3 de diciembre si quieres terminarla justo antes de la fiesta del 12. Si la rezas por una intención personal, puedes empezarla cualquier otro día del año.
¿Se puede rezar solo una parte del rosario?
Sí. Si tienen poco tiempo, basta con una decena. La novena y el rosario son oraciones distintas, así que el día cuenta aunque no recen las cinco decenas.
¿Quién dirige la oración en familia?
Cualquier persona de la familia que sepa el orden. Un adulto puede acompañar a los niños, pero ayuda mucho repartir las lecturas y las intenciones para que todos participen.
¿Necesito una imagen o una veladora?
No es indispensable, pero ayuda mucho. Una imagen, una veladora o un rosario te ayudan a concentrarte y a tener presente tu intención durante los nueve días. Muchas familias los ponen en un rincón de la casa para rezar ahí cada día.
¿Qué pasa si no recibo el favor que pedí?
Dios escucha tu oración, aunque la respuesta no siempre llegue como la esperas. Presenta tu necesidad con confianza, pide sabiduría para actuar y deja el resultado en manos de Dios. Rezar también te ayuda a ver la ayuda que sí llega, a aceptar lo que no puedes cambiar y a servir a los demás.
Fuentes