Velas de Adviento: significado, colores y orden de encendido

Las velas de Adviento marcan las cuatro semanas antes de Navidad, y lo más común es usar tres moradas y una rosa. El primer domingo enciendes una vela morada y cada domingo agregas una más; la rosa toca el tercer domingo. En 2026 se empieza el domingo 29 de noviembre: para ese día solo necesitas la corona, las cuatro velas y unos minutos para rezar en familia.

Juego de cuatro velas de Adviento, tres moradas y una rosa
Las cuatro velas representan las cuatro semanas de Adviento.

¿Qué significan las velas de Adviento?

La corona de Adviento se pone en la iglesia y también en la casa. Sus cuatro velas son las cuatro semanas de Adviento. Cada domingo hay un poco más de luz, como señal de que se acerca la Navidad, el día en que celebramos el nacimiento de Jesús.

El círculo de la corona y sus ramas verdes suelen recordar la vida que no se acaba y la esperanza. La corona no es obligatoria: es una ayuda sencilla para que la familia rece junta y se prepare para recibir a Jesús en Navidad.

Por eso es más que una cuenta regresiva para los regalos o la cena de Nochebuena. El Adviento también nos recuerda que esperamos a Jesús, que volverá al final de los tiempos. Son semanas para rezar, para tener esperanza, para cambiar lo que haga falta en nuestra vida y para ayudar a quien lo necesita.

¿Por qué hay tres velas moradas y una rosa?

El morado es el color del Adviento, el mismo que usa el padre en la Misa durante estas semanas. Es el color de la espera y la preparación. El tercer domingo, llamado domingo Gaudete (que quiere decir “alégrense”), se puede usar el rosa como señal de alegría, porque la Navidad ya está cerca. Por eso la vela rosa se enciende ese domingo.

Lo más común es poner tres velas moradas y una rosa. Algunas familias usan cuatro moradas, o agregan una vela blanca para Navidad, y también está bien: la cuenta de las cuatro semanas es la misma. Si vas a preparar la corona para tu parroquia, pregúntale al padre de tu parroquia o al equipo que prepara las Misas cómo la quieren.

Velas moradas y rosa colocadas en una corona de Adviento
La vela rosa es para el tercer domingo, el domingo Gaudete.

¿En qué orden se encienden las velas?

El primer domingo enciendes una vela morada. El segundo domingo enciendes esa misma vela y una segunda morada. El tercer domingo enciendes las dos anteriores y la vela rosa. El cuarto domingo enciendes las tres anteriores y la última morada.

Domingo Vela nueva Total encendido
Primero Morada Una vela
Segundo Morada Dos velas
Tercero, Gaudete Rosa Tres velas
Cuarto Morada Cuatro velas

No hay una regla sobre el lado de la corona por el que debes empezar. Escoge una vela para comenzar y sigue en la misma dirección cada semana, así nadie se confunde. Lo importante es que cada domingo haya una vela más encendida.

En 2026, el primer domingo de Adviento es el 29 de noviembre. Los otros tres domingos caen el 6, el 13 y el 20 de diciembre. Las fechas son las mismas en Estados Unidos y en México.

Cómo bendecir la corona en casa

La corona se bendice el primer domingo de Adviento o la noche anterior. En casa, la bendición la puede guiar el papá, la mamá o cualquier otra persona de la familia. La bendición oficial tiene la señal de la cruz, una lectura de la Biblia, una respuesta de todos y una oración para bendecir la corona. La bendición empieza así: quien guía dice “Nuestro auxilio es el nombre del Señor” y todos responden “Que hizo el cielo y la tierra”. El texto completo de la oración (en inglés, de los obispos de Estados Unidos) está en el enlace al final de esta guía.

Para que sea sencilla y corta, sigue estos pasos:

  1. Reúne a la familia alrededor de la corona, con las velas apagadas.
  2. Haz la señal de la cruz y lee uno de los pasajes de la Biblia que trae la bendición.
  3. Reza la oración de bendición del texto oficial.
  4. Enciende la vela que toca esa semana.
  5. Termina con una petición en familia o un canto de Adviento.

Para la bendición completa, usa el texto oficial. Se reza una sola vez, al empezar el Adviento. Los demás domingos basta con encender las velas que tocan, leer algo de la Biblia y rezar una oración.

Qué rezar cada domingo

No tienes que inventar una oración larga. Puedes leer el Evangelio del domingo, guardar un momento de silencio y pedir por algo en familia. También puedes usar una oración de tu parroquia o de tu diócesis. La idea es que encender la vela vaya junto con escuchar la Biblia y preparar el corazón para la Navidad.

En familia les puede tomar de cinco a diez minutos:

  1. Enciende las velas de esa semana.
  2. Lee un pasaje corto de las lecturas del domingo.
  3. Pregúntale a cada uno qué le gustó o qué se le quedó de la lectura.
  4. Pide por la familia, por la Iglesia, por los enfermos y por quienes pasan necesidad.
  5. Reza con todos el Padrenuestro (“Padre nuestro, que estás en el cielo…”) y apaga las velas con cuidado.

Los niños pueden ayudar: poner una rama, leer una petición o encender una vela, siempre con un adulto al lado. Así la corona se vuelve algo de toda la familia, y no un adorno más.

Familia prepara velas para la oración alrededor de la corona de Adviento
Una oración corta, cada domingo, ayuda a que toda la familia participe.

Cómo preparar una corona segura

Pon la corona sobre una base firme, lejos de cortinas, ramas secas y cualquier cosa que se pueda prender. Deja espacio entre las llamas y las ramas. No dejes las velas prendidas sin que nadie las cuide, y apágalas antes de salir del cuarto. Si hay niños, que un adulto encienda y apague cada vela.

Antes de cada oración, revisa qué tan altas están las velas. Si la llama ya quedó cerca de la corona, cambia la vela. Y si por el lugar, por la edad de quienes participan o por las reglas de tu edificio no es seguro usar fuego, puedes usar velas eléctricas.

Para ver opciones y tamaños, visita nuestra colección de velas devocionales. Si alguien de tu familia prefiere leer en inglés, aquí está la guía sobre los colores y el orden de las velas de Adviento.

Cómo combinar la corona con las posadas y el Niño Dios

Muchas familias hispanas juntan la corona con las posadas, el nacimiento y la preparación del Niño Dios, y todo cabe sin problema. La corona empieza con el Adviento y acompaña las cuatro semanas. Las posadas son las nueve noches del 16 al 24 de diciembre. Y la imagen del Niño Dios llega al nacimiento en Navidad, cuando celebramos que nació Jesús.

Aunque la corona se vea más bonita completa, vale la pena no encender las cuatro velas desde el primer día. Que la luz crezca cada semana es parte de lo que significa. Si en tu casa rezan las posadas, primero enciende las velas de esa semana y después empieza el canto o la oración del día.

En Nochebuena, pueden encender las cuatro velas durante una oración corta, antes de poner la imagen del Niño Dios. Para preparar ese momento, mira nuestra guía de cómo vestir y cuidar la imagen del Niño Dios. Esto es una costumbre de familia, no una regla de la Iglesia, así que cada casa lo puede vivir a su manera.

¿Cuándo se pone y cuándo se quita la corona?

Prepara la corona antes del primer domingo de Adviento y bendícela ese día o la noche anterior. Puedes dejarla las cuatro semanas y quitarla cuando empiece la Navidad. Algunas familias la dejan de adorno durante parte de la temporada de Navidad, pero después del cuarto domingo ya no la usan para contar semanas.

No hay una fecha obligatoria para guardar la corona de tu casa. Solo recuerda que el Adviento es la preparación, y la Navidad empieza el 25 de diciembre, con el nacimiento de Jesús.

Para el Adviento y la Navidad en casa

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Una práctica sencilla para comenzar

Pon tres velas moradas y una rosa en una base firme. El domingo 29 de noviembre de 2026, reúne a la familia, reza la bendición oficial y enciende la primera vela morada. Cada domingo repite la oración y agrega una vela, en el orden de la tabla de arriba.

Importa más hacerlo cada semana que hacerlo largo. Unos minutos de Biblia, silencio y peticiones bastan para vivir el Adviento con esperanza. Deja que la luz que crece cada domingo lleve a tu familia a pensar en Jesús y en las personas que necesitan compañía, reconciliación y una ayuda concreta.

Fuentes